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Historia

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La Cumparsita: el tango universal

La Cumparsita: el tango universal

Muchos hechos relativos al origen y la peripecia de este tango permanecen desconocidos o confusos, el más famoso y difundido de la historia. Este libro pretende ir al fondo de los sucesos, explorar el entorno social de la época, y llegar a algunas conclusiones definitivas.

La Cumparsita fue compuesta por Gerardo Matos Rodríguez a principios de 1917, y se nutrió de dos fuentes principales: el carnaval y el tango. El carnaval está presente en el propio nombre de la obra, dedicada a una comparsa que formaron entonces los integrantes de la Federación de Estudiantes del Uruguay con el fin de recaudar fondos para pagar el alquiler de su sede, del cual debían varios meses y sobre quienes pesaba amenaza de desalojo. El tango es el estilo al cual pertenece la obra, que al contrario de lo que se dice frecuentemente, nunca fue una marchita de carnaval.

El origen de La Cumparsita fue accidentado. Matos Rodríguez, un joven inexperto de 20 años que era pianista aficionado, se encontraba enfermo, con fiebre muy alta. Su médico había infundido erróneamente en él y en su familia la terrible sospecha de la tuberculosis. Dado que ésta era una enfermedad muy grave, la primera causa de muerte en Uruguay en esa época, Matos consideró muy probable que no sobreviviría. En ese estado, la melodía de La Cumparsita sonaba obstinadamente en su mente febril. Tan obstinadamente, que cuando se sintió un poco mejor, pidió ayuda a su hermana Ofelia (Becha) que había estudiado piano, para escribir la música. Entre ambos lograron hacer una partitura un tanto rudimentaria pero efectiva, que salvó a La Cumparsita del olvido.

Una vez recuperado, Matos volvió a asistir a las reuniones de la FEU, donde interpretó su tango al piano para sus amigos. De carácter tímido, atribuyó al principio la música a un amigo; pero viendo que gustaba, confesó al fin su autoría.

Sus amigos de la FEU inmediatamente le buscaron nombre al tango y pensaron que valía la pena pedirle al gran maestro argentino Roberto Firpo, que se encontraba tocando en la Confitería La Giralda, que lo estrenara.

Éste es uno de los momentos más oscuros y polémicos de la historia. Según Firpo, unos muchachos le llevaron la partitura de una marchita de carnaval para que la transformara en tango, y él le agregó partes de dos tangos propios. Pero sabemos por testimonio directo de familiares de Matos que Becha se molestó cuando al escribir la partitura se dio cuenta de que era un tango, por ser música de mala reputación.

La afirmación de Firpo puede deberse a una confusión a partir del nombre de la composición. Pero es cierto que hay un fragmento de La Cumparsita (el trío final) que contiene notas idénticas a las del tango de Firpo “La Gaucha Manuela”, compuesto varios años antes.

Una vez estrenada la noche víspera del 19 de abril de 1917, La cumparsita obtuvo una fama creciente aunque más bien circunscrita al Río de la Plata, al formar parte del repertorio habitual de Firpo y muchos músicos conocidos como Juan Maglio, Fresedo, Alonso, etc.

El salto al éxito mundial vino por una serie de circunstancias, entre las cuales no puede desdeñarse el agregado de una letra que la convirtió en canción. Dicha letra, obra de Pascual Contursi y titulada “Si Supieras”, si bien rechazada por Matos, contribuyó al suceso de la obra al ser grabada por Carlos Gardel.

La Cumparsita había sido vendida por su autor a la Editorial Breyer unos pocos días luego de su estreno por 50 pesos argentinos, los cuales Matos perdió inmediatamente en las carreras de caballos. Pero en 1924 encontrándose en París Matos se enteró de la grabación de Gardel y simultáneamente de que su cesión de la obra a Breyer no era válida porque en el momento de realizarla no había cumplido aún 21 años.

Esto llevó a que el autor iniciara un pleito y a la realización de un nuevo contrato en 1926, por el cual Matos se obligó a escribir una letra sustitutiva de la de Contursi.

Esta letra, trágica en oposición a la de Contursi, de carácter romántico, refleja claramente el estado de ánimo del autor en el momento de la composición, y se refiere inequívocamente a la muerte e incluso a la enfermedad que supuestamente padecía.

La Cumparsa
de miserias sin fin
desfila,
en torno de aquel ser
enfermo,
que pronto ha de morir
de pena.

Entre sombras
se le oye respirar
sufriente,
al que antes de morir
sonríe, etc.

Una vez que llegó a París, centro del mundo intelectual y artístico, La Cumparsita cobró desde allí fama mundial.

Fue utilizada en 200 películas, seriales, hay de ella infinidad de grabaciones y existen versiones en estilos chinos, finlandeses, brasileños, salseros y prácticamente cualquiera que se pueda pensar.

Todo ello a partir de unas pocas notas musicales que rondaban la mente de un joven que presentía la muerte y que jamás había compuesto un tango.

Reseña del libro "La Cumparsita: el tango universal".
Autor: Alberto Magnone.
Editorial Palabrasanta. 

 

Comisión Interinstitucional de Apoyo al Tango