Centenario de "La Cumparsita"

El 19 de abril de 2017 la ciudad de Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay, se vestirá de fiesta para celebrar el primer centenario del estreno de La Cumparsita, el "tango de los tangos", compuesto por Gerardo "Becho" Matos Rodríguez, un estudiante uruguayo de veinte años que, sin la ayuda de su hermana Becha, no hubiera podido jamás trasladar sus compases a una partitura porque no sabía escribir música.

Se acercaba el Carnaval y, una vez repuesto de la enfermedad que lo mantuvo en cama durante varios meses, tocó el tango para su primer público, sus compañeros de la Federación de los Estudiantes del Uruguay, que estaban armando la consabida "comparsa carnavalera" para salir a tocar por los cafés. De allí su nombre.

Tanto les gustó que ellos mismos se encargaron de hacer llegar la partitura escrita por Becha al maestro Roberto Firpo, un músico argentino que había venido a hacer la temporada al Bar y Confitería La Giralda, propiedad de los hermanos Soto y Hermosilla. Esta confitería estaba situada frente a la Plaza Independencia, en el lugar donde en la actualidad se alza un edificio emblemático de la ciudad: el Palacio Salvo. Allí tuvo lugar el estreno.

Unos días después, Matos cruzó a Buenos Aires y vendió La Cumparsita a la Editorial Breyer Hermanos. Le pagaron cincuenta pesos nacionales, una fortuna para un autor desconocido. Volvió a Montevideo y, ese mismo domingo, se los jugó todos a las patas de Skat, un caballo que corrió en el Hipódromo de Maroñas… y los perdió.

Becho había nacido en Montevideo el 18 de marzo de 1897, en el seno de una familia acomodada que soñaba con verlo convertido en arquitecto; un sueño que se frustró porque este abandonó sus estudios de Arquitectura casi al empezarlos. Se dedicó entonces a las que fueron sus pasiones: la música, los viajes, los amigos, los perros, las mujeres hermosas y los caballos veloces. Vivió en París, en Barcelona, en Bremen, en la Costa Azul… “en cualquier lugar en el que la vida tuviera cara de mujer bonita”, solía decir. También estuvo radicado varios años en Buenos Aires, donde estrenó no solamente tangos y milongas, sino sainetes y obras de teatro. Su repertorio registrado abarca más de setenta obras.

Muy amigo de Carlos Gardel, en 1931 este lo convocó para que compusiera la música para la película "Luces de Buenos Aires", de la que era el protagonista.

En 1940 volvió a su ciudad natal para cumplir el sueño de toda su vida: tener su propio haras de caballos de carrera. En ella murió, muy joven, el 25 de abril de 1948. 

Rosario Infantozzi

Martes 13 de Diciembre de 2016
Comisión Interinstitucional de Apoyo al Tango